Carta Abierta: el día despues del rechazo a la Ley IVE
Sé
que las siguientes reflexiones no serán compartidas en su mayoría y que, en
efecto, muchos me empezaran a refutar con pseudos argumentos devenidos en
disquisiones esporádicas. Pero celebro
que así sea, porque aquí y en lo que sostendré, haré primar el sentido de
concordia, aun sabiendo que muchos y sin abandonar sus posturas – y está bien
que así sea – prefieran las discordias. Pues ésta ha sido el elemento vehiculizador de mucha personas en
estos meses de debate, irónicamente, en una sociedad que cada vez pide
consensos.
Las
consignas hoy por la mañana era la siguiente: “ganamos”. Sostener esto así no
más es muy irresponsable cuando no deliberado, porque decir que hemos “ganado”
implica decir que hay un “derrotado”. Yo creo que no hemos ganado nada, porque
tenemos que empezar a distinguir entre
“consciencia militante” y “consciencia
ciudadana”. Quiero unir e interpelar a todos bajo una pregunta, ¿Qué
consciencia preferimos que esté tranquila? ¿La ciudadana o la militante? saben
qué, la consciencia militante de algunos, tanto de quienes prefieren asumir la
columna verde como la celeste está tranquila pero engañadamente, como inducida
a dormir por un rato, pero quiero creer
que la conciencia ciudadana de nadie está tranquila.
¿Saben por qué? por qué no puede ser que
nos hayamos desunidos tanto y que en el marco de las luchas nadie se haya
puesto a pensar en propuestas superadoras, esto va a la dirigencia política de
la que muchos jóvenes esperan respuestas a la altura y a las demandas que ahora
hay que trabajar para que ellos estén cómodos en unos años. Lo que finalizó
anoche no es un debate más, ha sido la prevalencia de una dicotomía. Por un
lado de un status quo que sine qua non
prefiere cerrase, y por otro la de una nueva generación de la que si queremos
abordar debemos escuchar.
Mi consciencia ciudadana no ha quedado
tranquila, y prefiero ahogar la “consciencia militante”, porque hay que ceder
al dialogo. ¿Saben cuál fue el elemento más triste de no poder lograr que la
“consciencia ciudadana” no quede hoy tranquila? la hipocresía, pero la
hipocresía de ambos lados.
La hipocresía de una clase política que en
aras de la preservación de la vida solo piensan permanecer en sus bancas calculando
votos, la hipocresía de muchos que ni siquiera se han preocupado en salir a
encontrarse para enriquecer la opinión con el otro bando; la hipocresía de una
Senadora que dijo que votaría en contra porque no había leído el proyecto. Eso
también habla de sus calidades como dirigentes, porque las conciencias
ciudadanas le están pagando el sueldo; la hipocresía de muchos que aprovechaban
para meter su “panfleto o propaganda” cuando en sus provincias eran cómplices
del desmelenamiento del sistema de salud. Yo le pido a los celestes que miren
más la conciencia ciudadana porque no se ha ganado nada.
La hipocresía de una Senadora que
habiendo sido Presidenta de la Nación dijo “no es una cuestión de pobreza”. ¿En
qué quedamos señora senadora?, si usted estaba diciendo que muchas chicas son
obligadas a abortar por su condición de pobres. E inmediatamente se apuró en
llamar a los jóvenes como si aun estuviera en cadena nacional, no digo que esté
mal, porque fueron en buena hora sus palabras, pero dejar de lado la soberbia
no viene mal, ya que la pobreza ha sido una construcción de toda la clase
política. Me parece que muchos senadores celestes o verdes no se dieron cuenta
que hay que atacar las causales y la pobreza es una causal enorme a combatir.
Yo les pido a los que prefieren la lucha
verde, para que también sus “consciencias ciudadanas” estén tranquilas, que no
se dejen politizar por nadie, porque nadie me puede negar que detrás de esto
haya sectores que prefieren distraernos, tanto Macristas como kircheneristas.
Esto no es una cuestión política, es una cuestión de época. ¿Y saben porque es
una cuestión de época?, porque es innegable que hay un ruido que ya no podemos
decir que no escuchamos, pero ese ruido seria lindo de escuchar si se lo
procurara con formación. Y en este sentido, ojalá los Senadores revean lo
siguiente, porque estoy seguro que habrán sido muy pocos los jóvenes que
leyeron la ley, sé que algunos lo hicieron, y es que revean por favor ciertos
artículos, sobre todo el que pretende una tipificación penal muy amplia,
primero hay que reformar el Código Penal, porque primero hay que despenalizar a
la mujer, la ley así como estaba por salir no hablaba de despenalizar a la
mujer, sino el aborto, osea se estaba empezando al revés. Y acá también es
importante lo que mencioné arriba, la pobreza. Imaginen esto: si salía ley, y
una chica pobre que vive en una piecita con siete hermanos, se hacia el aborto
y supongamos que le salía todo bien en un hospital que quizás ni instrumental
tendría, cuando salga tendrá que volver a esa condición de hacinamiento, porque
repito, la pobreza es un causal y por
qué seguirá siendo señalada, ya que no pidieron la despenalización de la mujer,
sino del aborto. Repito: se empezó al revés
No hace falta estudiar abogacía para darse
cuenta de que si eso salía así como estaba iba a fracasar, ¿Saben por qué?,
porque en uno de los artículos sobre el medico cualquier juez podría haber
interpretado que un día la misma ley decía “no habrá delito” y después de un
punto seguido agregaba, “será penado”. Hay que trabajar para que la ley
funcione y en este sentido no se puede sostener un día que el medico es un
héroe y al otro día un criminal, por lo tanto hay que despenalizar al médico.
Las leyes se leen y por eso destaco que hayan sido jóvenes (aunque pocos) los
que leyeron la ley, pero cuando se lee un texto de ley se compara, se coteja,
muchos artículos se estudian y se
interpretan .Por eso es importante saber que tienen que escribirlas gente
idónea.
¿Saben por qué también iba a fracasar la
ley?, primero porque todos los hospitales siguen siendo provinciales, entonces
lo que hay que hacer primero es devolver los hospitales a la órbita nacional
porque la Ley IVE es nacional; ¿creen
realmente que las provincias hubiesen querido financiar la ley?, claro que no,
porque encima las provincias estaban en contra y para colmo hay provincias que
ni siquiera han adherido al protocolo por violaciones, por eso creo que algunos
celestes también deben rever sus argumentos, porque hay chicas, mujeres que
siguen siendo violadas y en consecuencia, deben someterse a un aborto
No podemos ser cerrados y decir que esta
ley no va a salir nunca, saldrá y será la conquista epopeyica de este decenio. Y
que por ello lo del senado no fue un retroceso sino una experiencia para
enriquecer esa consciencia ciudadana. Irónicamente, se seguirán perdiendo
vidas, de mujeres y de niños, por eso digo que nadie ganó nada, como tampoco
nadie ha sido derrotado, nos queda un camino de preparación para madurar un
poco más. Es muy triste y realmente la consciencia ciudadana no puede quedar
tranquila si siguen muriendo chicas a partir de hoy, ¿Pero saben qué?, eso
habla también de la calidad de quienes sostenían posturas, unos muy apurados y
los otros muy cerrados.
Yo creo que no hay pro vida y pro
aborto, en cuanto que creo que todos defendeos la vida y la vida es integral,
es de la mujer que quiere vivir y decidir, es del que quiere nacer, pero
sobre todo es de los dos, es de todos.
Como Ciudadano y militante digo que no
estoy tranquilo en cuanto que no trabajemos para una renovación política
generacional pero formada, que dé debates de desarrollo e inclusión. Ojala no
haya ofendido a nadie con estas palabras y que podamos seguir encontrándonos
para trabajar por la vida toda, como sinónimo de inclusión y verdadera justicia
social para encauzarnos en los verdaderos tiempos que vienen.
Cristian
Ivan Da Silva
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