Los ejes sobre los que Hitler construyó el Nazismo:
Por Cristian Da silva
”La historia que
sigue después es conocida, y sin embargo sus promesas nunca fueron cumplidas”. El autor del siguiente artículo
En
este artículo surgirán una serie de cuestiones históricas, las que primero
surgen de mi interés personal, pero que aun así, y advierto a quien lo lee,
habrán de presentarse al espíritu por el interés en la historia y su relación
con nuestra cotidianeidad a más de un lector.
El nazismo ha constituido, y constituye,
un problema de difícil abordaje, por ello me limitare a enumerar causales que
trataré de enmarcar en el análisis de la coyuntura de la posguerra del momento
y los rasgos de Hitler como líder político. No es la intención del articulo
defender al nazismo ni mucho menos, sino ofrecer cuales fueron las primeras causas del nazismo en su face
inicial. Desde luego irrumpió e influyó en gran parte de la política del S.XX,
pero no irrumpió como algo que se arranca de un árbol. Hubo factores que fueron
moldeados por estas primeras causas: las causas macro socioeconómicas y políticas,
y por otro lado, el problema interno de una Alemania resentida, pues no
olvidemos que sobre este último elemento, el proceso del nazismo encontró su
base de legitimidad humana.
Sobre el primer eje tenemos que considerar
a la ideología nazi como el resultado de un dinamismo exclusivamente económico
y político que tendrá repercusiones sociales y que se retroalimentará de una
masa alienada. La gran obsesión de Alemania de proseguir con la fase imperialista
iniciada por 1885 que había tenido la Monarquía antes de caer va a ser muy bien
interpretada por el Führer, solo con la diferencia que va a contar con el apoyo de
un partido ampliamente homogéneo y verticalista, industriales, altos burgueses,
los famosos Junkers ante un
parlamento que tenía mucha composición comunista, pues el gran avance
rojo de Rusia crecía cada vez más. No olvidemos que Hungría ya había tenido
una expericnai comunista antes que la propia Rusia.
La derrota nacional y la humillación del Tratado
de Versalles se transformaron en
los símbolos vehículos de la frustración de las estructuras políticas e industriales
que van a apoyar a Hitler. La clase dirigente, sobre todo los Junkers, si o si querían terminar con un
parlamento de orientación roja. El 40 % de los diputados era Socialista y
comunista. Era en definitiva, un parlamento que había que censurar, y que
sustentaba tendencias contrarias a la de los intereses empresarios
imperialistas pro monárquicos. Si bien el nazismo no poseyó nunca principios
políticos y económicos genuinos, si aprovechó el resentimiento de los
empresarios para contar con el apoyo de esto. Pues, antes de continuar con el
segundo eje, debemos establecer que Hitler como político se constituyó en una
especie de mesías que va a combinar la
frustración de clase alta pero también de la clase media baja.
Sobre el segundo eje
podríamos decir que el nazismo operó psicológicamente. Ciertos cambios
socioeconómicos que se daban a nivel macro, repercutirán en el nivel de vida de
la clase media baja y el proletariado que cada vez más tenía una juventud motivada a
vengarse, y esto también Hitler lo va a provechar. Esta proyección se
evidenciaba perfectamente en el desarrollo personal de Hitler. Porque para
muchos alemanes, él era el típico representante de la clase media baja, pero no
del proletariado que solo pensó en él porque no había mucha opción. No
olvidemos que la clase obrera había sufrido muchas derrotas después de la
finalización de la Primera Guerra Mundial, habían perdido la esperanza de toda
realización. Sin dudas esto lo verá el fundador del nazismo. Él mismo, en su
libro Mein Kampf, habla de sí mismo como un “don nadie”, esto también
habla de ciertos rasgos psicológicos. No es el objeto del artículo hacer un
análisis psicológico, porque no estudio psicología ni mucho menos. Sí podemos
establecer que estos rasgos que él mismo fundaba los trasladará a la mayoría, a
la base humana del Nazismo, sin la cual no hubiera podido desarrollarse.
otros de los motivos que estarán en la
clase media baja y sobre todo en la juventud va a ser la base del resentimiento
contra el Tratado de Versalles, porque había un resentimiento nacionalista que
para consolidarse necesitaba de una nueva figura. Entonces, una parte de la
población se inició en el régimen nazi sin presentar mucha resistencia, por que
previamente fueron absorbidos por la desesperanza. En cambio, otra parte del
pueblo alemán, se sintió muy fanatizada y atraída por la ideología nazi.
La clase media baja fue la que más se
identificó, porque después de que Hitler llega al poder, surgió otro incentivo
para el mantenimiento de la lealtad. Para millones de alemanes que no tenían
líder el nuevo gobierno se identificó con Alemania. Una vez que él llegó, no
solo logró el poder del Estado, sino que también combatirlo sería ir en contra
de la lealtad. ¿Quién se hubiera animado?, pues combatirlo o contradecirlo, hubiera significado apartarse
de la comunidad de alemanes que estaba naciendo, y nadie quería darse este
gusto, el de quedar fuera otra vez. Desde el momento que el nazismo abolió
todos los demás partidos, llego a “Ser Alemania”. Hay que aclarar que
pudo observarse muchos casos de personas que no eran nazis y sin embargo
defendieron el nazismo, porque consideraban que un ataque al régimen era un
ataque a Alemania. En conclusión, a diferencia de la clase alta, las clases
medias baja y el proletariado, asfixiadas por la inflación también, se vieron atomizadas por la frustración; y todas estas capas inferiores – pequeños
comerciantes, artesanos, burócratas, empleados, artesanos y los jóvenes –
acogieron con gran entusiasmo la ideología nazi.
Conclusión:
Hitler
y su anhelo sádico se complementaron en los ejes que expuse. Para la Alemania
de entonces era un instrumento necesario y eficaz. Él mismo sobre la gente que
lo sigue va a declarar en su libro que “lo
que ellas quieren es la victoria del más fuerte y el aniquilamiento o rendición
incondicional del más débil”. Y él supo canalizar el poder y llegar al
poder todas las características que las clases de Alemania tenían entonces
después de finalizar la primera Guerra Mundial: amor al fuerte, odio al débil, superioridad
de la raza. Es decir, aprovechó todo el tiempo que le siguió a la finalización
de la Primera Guerra Mundial, es decir la primera Pos Guerra, para construir su
base de poder. La historia que sigue después es conocida, y sin embargo sus
promesas nunca fueron cumplidas.

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